MÉTODO SANTINI de Terapia Sexológica Holística

Sanación y Reconstrucción de la Sexualidad desde el Amor y la Energía Sexual


El MÉTODO SANTINI de Terapia Sexológica Holística es un enfoque terapéutico creado por la Dra. María Gabriela Santini, médico y sexóloga holística, orientado a la sanación profunda de las dificultades sexuales mediante una comprensión integral del ser humano.

Este método parte de un principio fundamental:

  • la energía sexual es la fuerza que regula el impulso sexual
  • el amor es la fuerza que regula a todo el Ser.


Desde esta perspectiva, los trastornos sexuales —ya sean físicos, emocionales, mentales o espirituales— no se comprenden únicamente como disfunciones aisladas, sino como expresiones de una desconexión de la vibración del amor, que es la base sobre la cual se organiza la vida.


Amor y energía: los dos reguladores esenciales.

En el enfoque del MÉTODO SANTINI:

  • La energía sexual es entendida como la manifestación concreta de la fuerza creadora en el cuerpo humano. Su expresión es el impulso sexual, es decir, el deseo de sentir placer y de buscar unión.
  • El amor, en cambio, no es concebido como una emoción, sentimiento o estado psicológico, sino como una vibración fundamental, la sustancia misma de la cual está hecha toda la existencia.

Cuando el ser humano se desconecta de esta vibración de amor —por trauma, miedo, vergüenza, represión o experiencias adversas— comienzan a manifestarse alteraciones en su área sexual que pueden expresarse como:

  • bloqueo del deseo erótico
  • rechazo al placer
  • trastornos en la función sexual
  • tensión corporal
  • ansiedad, insomnio
  • dificultades en las relaciones
  • o síntomas físicos en los órganos sexuales y del suelo pélvico 


Desde esta mirada, no es la sexualidad la que falla, sino la relación del ser humano con el amor encarnado en su cuerpo.


Función sexual y bienestar sexual: una distinción clave

Uno de los aportes centrales del MÉTODO SANTINI a la sexología es la diferenciación clara entre función sexual y bienestar sexual.

  • La función sexual hace referencia a la respuesta fisiológica del cuerpo (erección, lubricación, penetración, orgasmo, etc.).
  • El bienestar sexual, en cambio, se refiere a la vivencia integral del impulso sexual como fuente de placer, unión, sentido y plenitud.

El método reconoce que no siempre es posible recuperar completamente la función sexual, especialmente en casos de:

  • lesiones anatómicas irreversibles,
  • alteraciones neurológicas,
  • déficits hormonales permanentes,
  • procesos oncológicos o quirúrgicos.


Sin embargo, el MÉTODO SANTINI sostiene con claridad que:
el bienestar sexual siempre es posible.

Incluso cuando la función no puede restaurarse, la persona puede:

  • reconciliarse con su cuerpo,
  • aceptar con amor las limitaciones irreversibles,
  • y encontrar formas alternativas y creativas de vivir el impulso sexual, entendiendo que este impulso no se reduce a la genitalidad, sino que es el deseo profundo de sentir placer y experimentar unión.

 

¿Cómo actúa el MÉTODO SANTINI?

El MÉTODO SANTINI combina herramientas científicas, somáticas y energéticas para:

  • regular el sistema nervioso
  • liberar bloqueos emocionales
  • restaurar el flujo de la energía sexual
  • y facilitar el regreso consciente a la vibración del amor 

Sus pilares incluyen:

  • mindfulness y regulación emocional
  • consciencia corporal y liberación de información somática
  • teoría polivagal y restauración de la seguridad interna
  • trabajo específico con la energía sexual como reguladora del impulso
  • psicoeducación y transformación de creencias sobre la sexualidad

Todo el proceso terapéutico está orientado no solo a “mejorar la sexualidad”, sino a reorganizar al ser humano desde el amor, permitiendo que cuerpo, mente, emoción y consciencia vuelvan a alinearse.


Más que un tratamiento: una reconexión con la vida.

Desde esta visión, el MÉTODO SANTINI no se limita a tratar síntomas sexuales.
Ofrece un camino de reconexión con la vida, donde la sexualidad deja de ser un problema por resolver y se convierte en una vía de autoconocimiento, sanación y expansión de la consciencia.

Cuando la persona vuelve a vibrar en amor:

  • el cuerpo recupera confianza,
  • el placer deja de estar asociado al miedo o la culpa,
  • las relaciones se construyen desde la seguridad y el consentimiento,
  • y la sexualidad se vive como una expresión natural de plenitud, incluso en contextos de limitación funcional.